¿Cuál es tu mes favorito?

Hola y feliz miércoles. Si estamos hablando de Calendar Girl, la serie de Audrey Carlan, mi mes favorito definitivamente fue mayo. Creo que quien ha leído el segundo libro de esta serie entenderá por qué.

En este segundo libro, Mia nos cuenta sobre su vida durante los meses de abril, mayo y junio. Los primeros días de abril no fueron muy divertidos porque Mason, su cliente era un completo patán.

Creo que un problema que tiene la autora de esta serie es la necesidad de volver sobre el mismo tema una y otra vez. Siento que gran parte de la trama de abril estuvo dedicada a la actitud de Mason y no a la historia como tal.

Ahora bien, cada personaje tiene su propia historia que Mia va descubriendo, pero estas historias son muy cliché, y personalmente no me las soporto. Me siento viendo una novela de mediodía.

Entiendo que traducir del inglés al español puede ser complejo porque en cada país de habla hispana (inclusive dentro de cada país) las personas hablamos diferente. Hacer una traducción de un libro que puedan entender personas de muchos países es complicado, pero en todo caso siento que quien traduce estos libros en muchos casos ni siquiera hace un esfuerzo por hacer que el texto tenga sentido, sino que hace traducciones literales que en inglés tienen sentido pero en español, por lo menos en el colombiano que es el que yo hablo, no.

En este segundo libro volvemos a saber de Wes, pero realmente habría sido preferible que él no hubiera aparecido. Su aparición es mucho menor que en el primer libro, pero vemos que la relación que él tiene con Mia es una completamente distinta a la que tuvieron en enero, por obvias razones.

Claramente quien lee este libro no lo hace por su excelente calidad literaria; ya mencioné que la trama tiene fallas, y una de estas es el hecho de que, cada vez que Mia conoce a alguien nuevo, esta persona acepta su trabajo como si nada. No sé cómo sea el tema de las escorts en Estados Unidos, y si realmente la demanda es tan alta como Calendar Girl lo hace parecer, pero en Colombia, esto sigue siendo un tema tabú y estoy segura que no todo el mundo aceptaría tan abiertamente que una persona tenga ese oficio.

Algo que me llama la atención de esta serie, y que en parte me hizo escribir una reseña para este libro, así como para el tercero y el cuarto más adelante, es el hecho de que sean tan diferentes entre ellos. Evidentemente hay factores comunes porque hacen parte de la misma serie, pero el segundo libro es muy diferente del primero, y esto hace que, como lectora, quiera avanzar con la serie.

Al principio dije que mayo fue mi mes favorito, pero cuando empecé a leerlo no fue así. La forma en que Tai hablaba con Mia me acordaba a Christian Grey, lo que me hizo pensar que en ese mes iba a leer sobre BDSM. No era BDSM (menos mal), y la forma en la que Tai hablaba dejó de molestarme tanto. De hecho, su personaje en sí me encanta. Me encanta que sea grande y musculoso, y mientras leía pensaba en Jason Momoa, el actor que interpretó a Khal Drogo en Game of Thrones y a Aquaman en la Liga de la Justicia. Definitivamente, más que Wes o Alec, este es mi tipo de hombre.

En junio Mia decide hacerse un tatuaje, y todos los que tenemos tatuajes sabemos que la regla de oro es no juzgar a nadie por lo que decidan hacerse en su cuerpo. Bueno, Mia no sabe esto, y claro, cuando está en el local donde se va a tatuar, comienza a mirar alrededor y a criticar literalmente a todos los que están ahí.

Continuando con el tema del tatuaje, y con todo respeto, pero se me hace un poco obvio que la autora nunca se ha hecho uno, sobre todo por la manera en la que describe el proceso y el hecho de que uno “se acostumbra” al dolor. Tal vez esto depende de cada persona, pero yo me he hecho nueve tatuajes y con ninguno llegué al punto de acostumbrarme al dolor. Si algo, con los que tienen más detalles, lo que sentí fue lo contrario, que estaba resistiendo menos el dolor hacia el final. No sé, díganme ustedes si se han logrado acostumbrar al dolor mientras se tatúan.

Junio fue un mes problemático por razones que voy a explicar más adelante, pero antes que nada quiero decir que me pareció interesante que, si bien de manera superficial, exploraron las relaciones entre sugar daddies y sugar babies. Nuevamente, ese es un tema tabú en Colombia y considero que continúa siéndolo en muchos lugares, entonces me llamó la atención leer sobre este tipo de relaciones, así fuera muy brevemente, en este libro.

En junio Mia no la pasó bien, realmente, y creo que este mes me hizo dudar de si lo que estaba leyendo era literatura erótica o no. Hay un potencial asunto de acoso sexual, que después escala hasta un intento de violación. La escena se describe de manera explícita y es algo que quien está leyendo no anticipa, pero que considero que es importante mencionar para quienes pueden verse vulnerados al leer esta parte del libro.

¿Han leído Calendar Girl? En los comentarios díganme cuál es su mes favorito hasta ahora y por qué.

¡Feliz lectura!

Con amor, Miss Camila

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